domingo, diciembre 05, 2010

Cómo me gusta el café

El café me gusta con poca azúcar, a lo mucho dos cucharadas pequeñas si me encuentro con el ánimo suficiente, aunque prefiero más las infusiones acompañadas con leche condensada. También me gusta una plática que no me aburra; como una buena lista de reproducción musical o un intercambio íntimo, debe de tener momentos intensos y momentos suaves, y debe de llegar a un final porque la eternidad se me antoja agobiante.

Últimamente he dejado de creer en muchas cosas que creí mucho tiempo y definitivamente me siento más feliz. Por ejemplo, dejé de creer en mis discursos megalomaníacos y estoy planeando una vida sencilla, con placeres sencillos y pocas pretensiones. Mediocre dirán algunos, satisfecho me diré yo solo. Y es que llegué a estar tan presionado por mí mismo que al final solo me quedaba en la quietud anestésica del que piensa mucho y no hace nada.

He aprendido que a veces uno sale lastimado y no hay mucho que se pueda hacer para evitarlo. Alguna vez me sorprendí disfrutando ese dolor emocional que aflora con un poco de alcohol y unos compases de mariachi y que es como si después de un raspón olvidaras el ardor que produce y tomarás conciencia de tu carne viva. Las nuevas sensaciones son sorprendentes.

Hace unos días alguien se presentó conmigo y no era Lolita, ni Doña Juana, ni Alaska. Me cayó bien como la primera vez que probé infusión con leche condensada.

miércoles, julio 21, 2010

De princesas y sexismo benevolente

Hace unos días, pasando por la caseta de cobro ubicada en La Joya en la carretera Guadalajara - México volví a ver un espectacular que anuncia con bombo y platillo a la ciudad de Tepa. Lo que más llama la atención es la fotografía de una mujer ataviada con una corona de concurso de belleza, al lado puede leerse "Donde las princesas no son cosa de cuento" y en letras más pequeñas algo sobre la ganadora del segundo lugar en nuestra belleza México o algo así. 


Tal vez en Tepa no haya cosa más turística que mujeres "bonitas" (por cierto, existen en todo el mundo), pero me recuerda que 30 de mis contactos están afiliados a una página en la red social "facebook" que tiene como título "Un aplauso x los hombres q tratan como princesa a su mujer/novia", la página en cuestión tiene más de 1,000,000 contactos.

¿Qué es tratar a una mujer cómo princesa? La imagen de presentación de la página es bastante elocuente, muestra a una pareja heterosexual vestida con ropa elegante paseando por una calle mientras el hombre pone su abrigo sobre los hombros de la mujer, al frente de ellos puede leerse "Caballerosidad". 

La caballerosidad es solo otra forma de conocer a una forma de discriminación llamada sexismo benevolente, por cierto la discriminación no es necesariamente tratar mal a alguien, también existe la llamada discriminación positiva que es dar un trato preferencial a una persona por ser diferente. En ese sentido el sexismo benevolente contempla a todas aquellas acciones llevadas a cabo solo porque son mujeres y tienen como fundamento algunas creencias generadas a partir de los prejuicios de género como podría ser que ellas son más débiles. 

En relación a las creencias que dan sentido a estas acciones. Basta hacer una revisión ligera para darse cuenta que muchas veces ese fundamento es cuestionable. Para dar un ejemplo más gráfico y exagerado utilizaré una imagen tomada del perfil de una amiga que plantea otra perspectiva del prototipo de princesas por excelencia, las de Disney. (Arce, espero que no te moleste que haya tomado esta imagen).




No voy a traducir, para eso está google (enlace a su traductor), aunque espero que así quede más claro a lo que me refiero. En resumen, la propuesta es revisar por qué se deben de tratar como princesas a las mujeres; recuerden que no son inútiles, ni menos inteligentes, ni solamente caras bonitas y al final cada quien decide como trata o quiere ser tratada. 

Estas cuestiones de género llevan rato haciendo ruido en mi cabeza y aún tengo algunas cosas que decir, pero se quedaran para otra entrada. Un saludo a todos.

PD: ¿Es en serio que en Tepa no hay nada mejor que mujeres bonitas?

domingo, marzo 07, 2010

There comes a time...

Este fin fue el concierto de The Whitest Boy Alive. Me dejó un muy buen sabor de boca además de ser un bonito epílogo para poner fin a varias semanas de cambios. Desde el año pasado había comenzado a llenarme de actividades una tras otra sin pensar mucho en el objetivo final, en lo que quiero hacer de mi vida y en lo que tengo que hacer para llegar allí, sin embargo en estos días he reflexionado sobre todo esto y decidí que lo mejor es comenzar a dejar muchas cosas, adiós a varios proyectos que seguían estacionados por falta de tiempo y decisión. Es hora de dedicarme y una de las primeras cosas es recuperar este blog. Y para este regreso dejo una canción que sigue sonando y que probablemente sea el soundtrack para esta etapa de mi vida.

sábado, enero 23, 2010

De regreso

Es obvio que me había olvidado de este espacio. Creo que es un buen momento para recuperarlo después de tomar posiciones en relación a mi futuro académico-profesional y teniendo en cuenta que estoy un poco oxidado en estos menésteres de la escritura. Ahora estoy escuchando Karma Police con audífonos en mi cuarto, las risas de las compañeras de mi hermana me distraen un poco. Supongo que mi sordera sería más pronuciada si siguiera viviendo en Zamora, o tal vez solo exagero.

Algo para comentar es que a través de este tiempo que me mantuve lejos del blog noté un cambio en mi manera de pensar, tal vez un poco más desilusionado de todo, menos ingenuo. Es difícil no encontrar contras a todo lo que veo y lo que hago y sin embargo he aprendido a vivir con ello. Eso me mantiene tranquilo y se podría decir que más seguro en mis decisiones.

Recuerdo que deje este blog poco tiempo después de llegar de Ensenada. Definitivamente una buena experiencia que me costó en algunos aspectos y en otros gané. El semestre fue un remolino en el que no me pude ubicar hasta el final y del que no logro sacar algo en claro. Inicié con mi proyecto de tesis en el cual estoy atorado; de repente los temas que me llamaban la atención ya no son tan interesantes o al menos no desde la perspectiva que lo quería hacer, su pongo que es parte de lo que podría ser un estallido de la burbuja.

Finalmente estas vacaciones me han servido para descansar de todo y reubicarme, pensar seriamente en lo que haré de ahora en adelante, reconstruir mi proyecto de vida. He decidido que ya es tiempo. Mi tiempo.