domingo, marzo 07, 2010

There comes a time...

Este fin fue el concierto de The Whitest Boy Alive. Me dejó un muy buen sabor de boca además de ser un bonito epílogo para poner fin a varias semanas de cambios. Desde el año pasado había comenzado a llenarme de actividades una tras otra sin pensar mucho en el objetivo final, en lo que quiero hacer de mi vida y en lo que tengo que hacer para llegar allí, sin embargo en estos días he reflexionado sobre todo esto y decidí que lo mejor es comenzar a dejar muchas cosas, adiós a varios proyectos que seguían estacionados por falta de tiempo y decisión. Es hora de dedicarme y una de las primeras cosas es recuperar este blog. Y para este regreso dejo una canción que sigue sonando y que probablemente sea el soundtrack para esta etapa de mi vida.

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